Tipos de bases de datos
Existen
diferentes clasificaciones de las bases de datos, atendiendo a características
puntuales:
- Según su
variabilidad. Conforme a los procesos de recuperación y
preservación de los datos, podemos hablar de:
- Bases de datos
estáticas. Típicas
de la inteligencia empresarial y otras áreas de análisis histórico, son
bases de datos de sólo lectura, de las cuales se puede extraer
información, pero no modificar la ya existente.
- Bases de datos
dinámicas. Aparte
de las operaciones básicas de consulta, estas bases de datos manejan
procesos de actualización, reorganización, añadidura y borrado de
información.
- Según su
contenido. De
acuerdo a la naturaleza de la información contenida, pueden ser:
- Bibliográficas. Contiene diverso material de lectura (libros,
revistas, etc.) ordenado a partir de información clave como son los datos
del autor, del editor, del año de aparición, del área temática o del
título del libro, entre otras muchas posibilidades.
- De texto
completo. Se
manejan con textos históricos
o documentales, cuya preservación debe ser a todo nivel y se consideran
fuentes primarias.
- Directorios. Listados
enormes de datos personalizados o de direcciones de correo electrónico,
números telefónicos, etc. Las empresas de servicios manejan
enormes directorios clientelares, por ejemplo.
- Especializadas. Bases de
datos de información hiperespecializada o técnica, pensadas a partir de
las necesidades puntuales de un público determinado que consume dicha
información.
Ejemplos
de base de datos
Algunos
ejemplos posibles de bases de datos a lo largo de la historia son:
- Guías
telefónicas. Aunque en desuso, estos voluminosos libros
solían contener miles de números telefónicos asignados a hogares, empresas
y particulares, para permitir al usuario dar con
el que necesitaba. Eran engorrosos, pesados, pero completos.
- Archivos
personales. El
conjunto de los escritos de vida de un autor, investigador o intelectual a
menudo son preservados en un archivo,
que se organiza en base a la preservación y reproducción de los
originales, permitiendo su consulta sin poner en riesgo el documento
original.
- Bibliotecas
públicas. El
perfecto ejemplo de bases de datos, pues contienen miles o cientos de
miles de registros pertenecientes a cada título de libro disponible para
su préstamo, ya sea en sala o circulante, y del que puede haber más de un
mismo ejemplar en el depósito. Los bibliotecólogos se encargan de diseñar
estos sistemas y velar por su funcionamiento.
- Registros de
transacciones. Las operaciones realizadas con una tarjeta de
crédito, así como las llamadas realizadas con un celular, u otro tipo de
transacciones comerciales cotidianas, generan todas un conjunto de
registros que van a dar a una base de datos de la empresa.
- Historial
médico. Cada
vez que acudimos al doctor o a un hospital, se actualiza la información
respecto a nuestra salud,
al tratamiento recibido y demás detalles médicos en un archivo que lleva
registro de nuestra historia médica, en caso de que a futuro se requiera
conocer datos específicos, como operaciones o tratamientos recibidos.